Blanqueamiento: una mirada hacia el futuro

El proceso de blanqueamiento que ofrece Argentina tiene tantos beneficios que la pregunta real no debería ser si conviene o no acogerse al blanqueo, sino preguntarse qué hacer luego de exteriorizar esos activos que hasta ese momento se poseían en forma irregular.

En otras palabras, el blanqueo no es en realidad el final del camino para quienes tienen activos no declarados sino tan solo el comienzo. Una vez que esos activos hayan sido exteriorizados, será absolutamente fundamental analizar y definir qué estructura jurídica es la más eficiente desde el punto de vista impositivo, a los efectos de poseer los mismos de allí en adelante.

En este contexto, y aun cuando pueda sonar paradójico, la mayor transparencia seguramente tenga efectos positivos sobre el crecimiento de las jurisdicciones offshore, todo esto impulsado también por las amnistías fiscales que se están implementando en distintos países de América Latina.
Esto tiene su lógica si tenemos en cuenta que en tiempos de mayor opacidad no existían grandes incentivos para estructurar en forma eficiente los activos que se había decidido no exteriorizar.

¿Para qué armar una estructura legal que reduzca los impuestos aplicables a ciertos activos o permita el diferimiento de los mismos si las autoridades fiscales del país de residencia del dueño de los bienes en cuestión – en este caso Argentina – no se enterarán jamás de su existencia? 

Esto ha cambiado para siempre y, por ende, establecer una estructura patrimonial eficiente ya no es una opción sino una necesidad. 


Vea también: preguntas frecuentes sobre la amnistía fiscal argentina.


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